Verónica García Castelo, CEO del Hotel Orfila y Hotel Heritage Madrid, ha sido elegida presidenta de ADEFAM en la XXI Asamblea General de Socios celebrada el pasado 27 de junio en Madrid, y que ha contado en su inauguración con la presencia de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y del alcalde de la capital, José Luis Martínez-Almeida.
Sucede en el cargo a Victoria Plantalamor, que ha desempeñado esta responsabilidad los últimos cuatro años, y junto a ella han pasado a formar parte de la Junta Directiva Raúl Lozano, presidente ejecutivo de Redur; Juan Luis Yagüe, CEO del Grupo Educativo Casvi; y Santiago Alió, socio director de Audalia Nexia.
En su primer discurso como presidenta de ADEFAM, Verónica García subrayó ante el auditorio la relevancia social y económica de las empresas familiares. “Las Empresas Familiares -afirmó- han sido protagonistas destacadas de la modernización de la economía y la sociedad española en los últimos 45 años y representan un pilar fundamental para el desarrollo económico futuro de nuestro país. Hemos contribuido a mejorar la vida de las personas y somos la base del estado de bienestar”.
Señaló que uno de los principales objetivos que se ha marcado al frente de ADEFAM es continuar “trabajando en la difusión y promoción de la imagen de las empresas familiares en cuantos ámbitos nos sea posible”, dado que “el discurso institucional no siempre es complaciente con las empresas ni con el papel crucial que desempeñan”. A este respecto, anunció que ADEFAM “defenderá los valores de la empresa y de las empresas familiares en particular, y abogaremos por conseguir seguridad jurídica y simplificación regulatoria como las mejores fórmulas para crear ese entorno propicio para que nazcan nuevos proyectos empresariales”.
En su diagnóstico del contexto económico-empresarial Verónica García señaló como uno de los mayores problemas estructurales de la economía española el reducido tamaño de sus empresas en comparación con la media de los países de la UE. “Esta realidad genera un problema de productividad y de competitividad, que se traduce en peores condiciones de acceso a financiación, a la innovación tecnológica, a la captación de talento o al abordaje de mercados exteriores” dijo
Por ello, propuso el diseño de “un plan-país para apoyar que las empresas ganen tamaño y, de esa manera, multipliquemos exponencialmente la generación de riqueza y el bienestar. Necesitamos para ello incentivos fiscales y regulatorios que no disuadan ni de la inversión ni del crecimiento empresariales”.
De la misma manera, reivindicó la opción por modelos de colaboración público-privada para resolver los retos más importantes que tiene ante sí la economía española. Uno de ellos sería resolver “la paradoja de que las empresas tengan dificultad para encontrar talento mientras mantenemos unas tasas comparativas de desempleo, y en especial de desempleo juvenil, más altas que las del resto de Europa”. “Queremos aproximar el mundo de la Universidad al de la Empresa, y fomentar todo lo posible el modelo de Formación Profesional Dual”, aseguró.
Concluyó su primera alocución ante los empresarios familiares de Madrid solicitando un marco regulatorio estable y predecible. “Las empresas familiares somos parte fundamental de la sociedad y necesitamos de un entorno empresarial estable y predecible, que sea respaldado por un marco regulatorio que preserve la libertad, que no ponga barreras ni cortapisas a la empresa”, afirmó.



